¿Cuál es la mejor paellera?

Si tuviésemos que analizar las principales tipos de paellas o paelleras que existen en el mercado, deberíamos de comenzar con una breve introspección.

Para nosotros los valencianos la paella es tanto la comida como el recipiente donde se cocina, aun así, en diferentes partes de España se le llama paellera, una definición que se encuentra incluso admitida por la real academia de la lengua por su extendido uso, aunque se suela utilizar de forma más común la expresión de paella.

Seguramente has observado alguna vez una paellera y hayas presumido que, a parte de su tamaño, no existen más diferencias entre esa y sus otras miles de hermanas. Quizás te impresione saber pues, que, en cuanto a posibles versiones de paelleras, existen un total de 4 variaciones populares.

  • La paellera de acero pulido, más conocida por ser la paellera tradicional.
  • La paellera de acero esmaltado, reconocida visualmente por su acabado negro con motitas blancas.
  • La paellera de acero inoxidable, más brillante que la tradicional.
  • La paellera de grosor especial que es la paellera más pesada y gruesa.

Veamos sus ventajas e inconvenientes:

La paellera o paellera de acero pulido es la que vemos más comúnmente como la representante de la tradición valenciana.  Sus principales ventajas es que al ser compuesta únicamente de acero y, por lo tanto, ser la única barrera que existe entre el fuego, permite el reparto del calor de forma rápida, resultando a su vez, al carecer de otros elementos, en la paella más económica. En cuanto a inconvenientes, la principal desventaja es que se oxida si no ejercemos mantenimiento, la mejor forma de evitarlo es ponerle una capa de aceite vegetal una vez esté limpia y seca. Junto a esto, tiene cierta dificultad en su limpieza debido a no poseer ninguna cama, lo que hace que los alimentos se queden pegados en ella y por tanto es importante trabajar con una cantidad suficiente de aceite para menguar este problema, por ejemplo, recomendamos en el caso de una paella valenciana alrededor de 25 y 30 mililitros por persona. Otro consejo que os damos es que al ser sensible al sobrecalentamiento es importante hacer el sofrito a fuego con paciencia y utilizando siempre los fuegos interiores de tal manera que conforme vayamos haciendo el sofrito de las piezas más grandes, las vayamos retirando al lado e incluyamos el resto de los ingredientes para que se vaya haciendo el sofrito. Aun así, insistimos en que el hierro se deforma o bien por presión en el momento de la fabricación u otras veces debido al calor y estas paellas son sensibles al sobrecalentamiento y su momento más delicado es durante el sofrito, más una vez hemos añadido el caldo al resto de ingredientes este problema desaparece ya que el agua siempre hierve a 100 grados independientemente de la de la fuerza del fuego aplicado a este, por lo que podemos regular la temperatura del fuego para evitar daños.

La paellera de acero esmaltado es más reconocida por su color negro con motas blancas, esto es debido al ser una paella similar a la tradicional de acero pulido, a la cual se le ha aplicado un recubrimiento de esmalte cerámico, terminado en el horno, cuyas capacidades inertes evitan que perturbe el sabor de la paella. Tiene una protección extraordinaria ya que no se oxida y no precisa de mantenimiento gracias a su esmalte cerámico, facilitando su limpieza. Os recomendamos utilizar un estropajo que no ralle para no dañar el esmalte cerámico, accidentalmente empeorando la salud a largo plazo de la paella. Sus inconvenientes podrían ser resumidos en ser un 25-30% aproximadamente más cara que la de acero pulido, sin embargo, su facilidad de limpieza y su aguante reafirma el coste. También deberíais de tener en cuenta que debido a su esmalte cerámico es sensible a desportilladas y por tanto deberíamos de evitar que sufra golpes fuertes si no queremos que la capa comience a soltarse.

La paellera de acero inoxidable es la más brillante, poseyendo todas las ventajas que tienen las dos anteriores, conservando la apariencia original de acero junto a su protección frente a la oxidación que tiene de la paella de acero esmaltado. Su único inconveniente es ser entre un 300 – 500% más cara.

La paellera de grosor especial se caracteriza por ser idéntica a la de acero pulido con las mismas ventajas e inconvenientes, pero posee un grosor mayor en su base que la confiere mayor resistencia que la paella convencional, aunque cierto es que aun así requiere de mantenimiento para evitar su oxidación.

Como podemos observar, no hay una paellera que sea mejor que otra, sino que dependiendo de las necesidades y deseos del consumidor podemos escoger una que se adapte a lo que deseamos. La paellera de acero pulido está más orientada a su uso tradicional, para la gente que les interese seguir utilizando las costumbres de toda la vida. La paellera esmaltada nos aporta la comodidad debido a que no necesita limpieza no necesita mantenimiento alguno. La paellera de acero inoxidable combina ambas ventajas, la tradición y la comodidad. Finalmente, la paellera de grosor especial es más dura y resistentes que el resto de las paellas, y está más enfocada para usos intensivos en hostelería o para fuegos de leña cuña potencia podría hacer doblar otro tipo de paellas.